vio1

    0
    70

    «Cierra los ojos, aprieta los dientes, no digas nada», garabateó la mujer, recordando cómo se había inducido al silencio para soportar la agresión. «Pero cuando la ropa interior cae rasgada y los dientes rechinan involuntariamente, la última prenda…Estoy paralizada. No siento asco, sino una completa frialdad. Es como si mi espalda estuviera helada. Estoy mareada, tengo frío en la nuca. Antes de marcharse extrae algo del bolsillo y lo lanza sobre la mesa sin decir palabra; aparta la silla y sale dando un portazo. Ha dejado un paquete de tabaco arrugado. Es la propina»

    Thanks for rating this! Now tell the world how you feel via Twitter. .
    Que le ha parecido el post?
    • Emocionado
    • Fascinante
    • Interesante
    • Aburrido
    • Malo
    • Indiferente