Un Angel «LLevó» a Steinhoff Al Infierno.

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Johannes Steinhoff.

Steinhoff, al que le estallaron los cohetes que llevaba bajo las alas, se abrasó en su jet pero sobrevivió, eso sí, con espantosas quemaduras, tipo El paciente inglés. Considerado antes del percance el hombre más guapo de la Luftwaffe (que ya es atributo), incluida una cicatriz sexy de esgrima en la mejilla izquierda, quedó terriblemente desfigurado, como un Niki Lauda del aire.

El ME-262 de Steinhoff empezó a incendiarse y mientras el aviador trataba de abrir la cabina una enorme explosión sacudió el aparato al estallar los 24 cohetes R4M de armamento que portaba bajo las alas.

Al estallar la guerra Steinhoff se incorpora al combate y logra sus primeras victorias contra bombarderos británicos en diciembre de 1939. Para agosto de 1941 ha alcanzado ya la cifra de 100 victorias y se ha hecho acreedor a la Cruz de Caballero con Hojas de Roble. Posteriormente, su historial como piloto de caza continúa en ascenso, al igual que su rango, ocupando diversos puestos de mando en varios frentes de batalla. Desde 1943 Johannes Steinhoff se caracteriza por la firme defensa de sus puntos de vista, a menudo opuestos a las directrices oficiales.

Hermann Goering, Mariscal del Aire y alto jerarca nazi acusa de insubordinación a la escuadra de Steinhoff y ordena que un piloto de cada escuadrilla sea sujeto a Corte Marcial por traición, argumentando que los resultados desfavorables en la defensa contra los bombardeos aliados eran resultado de la actitud de los pilotos. Steinhoff y cada lider de escuadrilla se ofrecen como voluntarios para el juicio. El propio Hitler debe intervenir para evitar la Corte Marcial que habría sido un duro golpe para la moral de las fuerzas armadas alemanas.

En agosto de 1944 es transferido a la escuadra de expertos que debe volar el nuevo jet Me262. Desde un año antes, Steinhoff había insistido en que el nuevo aparato se utilice como caza, a fin de aprovechar las ventajas de su velocidad en el combate aéreo y no como bombardero, como era la instrucción inicial de Hitler. Eventualmente la posición de Steinhoff prevalecerá ante las evidencias de las características y posibilidades del nuevo avión. Sin embargo, Goering logra el traslado de Steinhoff como Kommodore del JG 7 y éste pide su asignación en el JV44 comandado por Adolf Galland.

Al despegar junto a otros miembros de su escuadrilla de jets, la selecta Jagdverband 44, la mejor agrupación de pilotos que ha conocido la historia, incluyendo al circo del Barón Rojo, el tren de aterrizaje del avión de Steinhoff se hundió en el cráter de una bomba mal tapado. El reactor, encabritado, se elevó de un salto un metro en el aire y se estrelló. Empezó a incendiarse y mientras el aviador trataba de abrir la cabina una enorme explosión sacudió el aparato al estallar los 24 cohetes R4M de armamento que portaba bajo las alas. En medio del combustible ardiente, Steinhoff se abrasaba vivo. Consiguió salir entre las llamas, rodar y alejarse a rastras del aparato, que se disolvió en una ensordecedora deflagración final. Aullaba de dolor. Su rostro se había fundido como cera aunque escapa convertido en una antorcha humana.

El General Adolf Galland quien parte para la misma misión es testigo del accidente, y a su regreso exige ver el cadaver del Coronel Steinhoff. El Coronel, sin embargo, no ha muerto y Galland lo visita en el hospital mientras Steinhoff, inconciente, es atendido de sus quemaduras. Horrorizado, Galland dice al médico en jefe: «Nadie puede vivir en ese estado, sería mejor ayudarlo a morir». Pero Steinhoff no muere….

Pero durante años hubo de someterse a penosas operaciones, como otros pilotos de la II Guerra Mundial arrojados del cielo En 1969, un cirujano plástico le rehizo los párpados con piel del brazo y pudo quitarse por fin las gafas oscuras que protegían sus ojos condenados hasta entonces a permanecer siempre abiertos.

Tras intentar una vida de trabajo civil en el mundo de la publicidad en Munchen, Steinhoff regresa a la nueva fuerza aérea alemana en 1952, y será el artífice de su reconstrucción y su equipamiento con jets de combate, ahora de fabricación norteamericana.

En 1958, ya como Brigadier General, Steinhoff participa activamente en la inserción de Alemania en la OTAN. En 1965 es ya Teniente General y recibe la Comandancia General de la OTAN en Europa, algo aún difícil de concebir en esa época para un antiguo As de la Luftwaffe, a pesar de haber transcurrido ya para entonces 20 años del fin de la contienda.

El Avión de Steinhoff después del accidente.

Steinhoff tuvo una carrera militar sobresaliente. Aquí en una reunión en la sede de la OTAN

Steinhoff en 1966. Gracias a la Cirugía se va borrando la Horrorosa Experiencia de este piloto.

El as Johannes Steinhoff, antes del accidente que sufrió a bordo de un reactor Me-262 en 1945.

En 1969, alcanza una victoria personal muy importante: los médicos logran al fin reconstruir sus párpados, para permitirle cerrar los ojos normalmente por primera vez en 24 años.

General de 4 Estrellas, recibe a principios de los años 70 la condecoración americana de la Legión del Mérito. En 1974, después de una carrera militar sobresaliente, Steinhoff se retira de la Fuerza Aérea Alemana.

Tiempo después, sin embargo, representará a su país en las ceremonias para reafirmar la reconciliación entre los antiguos enemigos de la Segunda Guerra Mundial, promovidas por el Presidente de los Estados Unidos, Ronald Reagan.

El 21 de febrero de 1994, a la edad de 80 años, Johannes “Macky” Steinhoff murió en un hospital de Bonn por complicaciones derivadas de un infarto. Su tumba está junto a la de su esposa Ursula en el cementerio de la localidad de Wachtberg-Villip.

Un ángel llevó a Steinhoff al infierno.

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